la relación entre
lenguaje y niños

En Centros Auditivos EFETA nos hemos encontrado con padres que han creído que su hijo oía normalmente porque volvía la cabeza, por ejemplo, ante un golpe fuerte de la puerta. Hay que tener presente, que el niño aunque tenga una pérdida auditiva puede percibir vibraciones y desarrollar, por tanto, especialmente la atención visual. Lo que sí que podemos afirmar es que la relación entre audición y lenguaje es directa ya que si existe una pérdida importante de audición, el niño no desarrollará con normalidad el lenguaje.

Seguidamente vamos a citar, con ejemplos, y a modo de resumen la relación entre la edad del niño y el grado de desarrollo de su lenguaje.

De este modo, si usted comprueba que su hijo presenta un retraso en desarrollo del lenguaje, en comparación con lo que es normal para su edad, le emplazamos a que consulte rápidamente con Centros Auditivos EFETA porque puede tener su origen en una pérdida de audición:

  • A los 10 meses el niño balbucea con sílabas simples como “pa-pa-pa-pa”.
  • Al año pronuncia ya palabras sencillas.
  • Al año y medio, 18 meses, comprende palabras y posee un vocabulario de entre 30 y 40 frases sencillas como “quiero agua”, “ya está”, etc.…
  • A los dos años, 24 meses, su vocabulario lo integran entre 150 y 200 palabras, además de expresiones sencillas de dos o tres palabras. La mayor parte de palabras deben ser comprensibles para los adultos que no estén habitualmente con el niño.
  • Entre los tres y los cinco años el niño usa el lenguaje de forma constante para preguntar cosas, expresar sus necesidades, emociones, etc.… Se debe entender casi todo lo que dice, ya que el habla debe ser clara e inteligible, y su vocabulario superará las 1.000-1.500 palabras. Podemos concluir que el niño sordo tiene un balbuceo pobre y que llegará un punto en el que no produzca emisiones sonoras porque no las oye.
  • Al año y medio, 18 meses, comprende palabras y posee un vocabulario de entre 30-40 frases sencillas como “quiero agua”, “ya está”, etc.…
  • A los dos años, 24 meses, su vocabulario lo integran entre 150 y 200 palabras, además de expresiones sencillas de dos o tres palabras. La mayor parte de palabras deben ser comprensibles para los adultos que nos estén habitualmente con el niño.
  • Entre los tres y los cinco años el niño usa el lenguaje de forma constante para preguntar cosas, expresar sus necesidades, emociones, etc.… Se debe entender casi todo lo que dice, ya que el habla debe ser clara e inteligible, y su vocabulario superará las 1.000-1.500 palabras. Podemos concluir que el niño sordo tiene un balbuceo pobre y que llegará un punto en el que no produzca emisiones sonoras porque no las oye.